Oración a la Divina Providencia
"En la sombra de tus alas hallamos refugio y sustento."
Oh Trono Celestial, Divina Providencia que sustentas el cosmos con la sabiduría infinita de Tu amor paternal, te bendecimos y enaltecemos con el hálito ferviente de nuestra fe pasajera. En la vastedad de nuestras necesidades y limitaciones, confiamos en la magnánima abundancia que emana de Tu misericordioso seno. Tus bondades diarias, Señor de los siglos, nos rodean como manto protector y nos llenan de gratitud inmensa.
Concédenos, oh Fuente inagotable de toda riqueza, la certeza serena de que ninguna deuda nos consumirá mientras depositamos nuestro desvelo en el altar del sacrificio. Que el techo que nos cobija, vestido del rocío de tu gracia, sea un testimonio del maná que alimenta a los tuyos en el desierto de la incertidumbre. Inspíranos, Glorioso Proveedor, a recibir tus dádivas no con avidez, sino con corazones dispuestos a compartirlas en la caridad divina.
Alimenta nuestro espíritu con la confianza absoluta en Tu designio, para que no nos turben los vientos del desamparo ni se agite nuestra paz interior por la carencia; porque en Ti, oh Señor, hallamos la verdadera riqueza, no en el oro y la plata, sino en la seguridad de tu mano omnipotente. Que nuestro clamor suba hasta Ti como perfume de incienso, y encuentra en nuestras almas un hogar donde morar eternamente.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 23:1