Invocación a la Magnánima Providencia
"La confianza de los justos descansa en Ti, oh sublime Señor."
Oh Divina Providencia, arquitecta de nuestras esperanzas y ama de nuestras carencias, a Ti elevamos nuestros corazones en humilde sumisión. En tu insondable sabiduría, dispensa las dádivas que restauran nuestras fuerzas y amparan nuestras almas, como raudales de bendiciones provenientes del altísimo firmamento, recordando que del maná en el desierto a las ofrendas cotidianas, Tú eres el origen de todo cuanto sostiene nuestro ser.
Tú que moras en el misterio de las estrellas y en el vuelo de las aves, contemplas desde las alturas el anhelo de los corazones sinceros. Encomendamos a Ti, con fervor indiviso, nuestras desnudeces y necesidades, seguros de que jamás privarás a los tuyos del amparo del hogar, el abrigo de la vestidura y el sustento de la mesa. Que nuestra inquieta humanidad repose en la certeza de tu infinita misericordia, y hallemos paz en la quietud de tu promesa.
Grandioso Proveedor, alza tu mano de bondad hacia tus hijos que peregrinan bajo cielos inciertos, y revela la plenitud de tu don, aquella que suplanta el temor y engendra confianza inquebrantable. Dejamos en Ti nuestras preces, como semillas en tierras fértiles, sabiendo que florecerán en el tiempo señalado por Tu sagrada voluntad.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 6:31-33