Espíritu Santo

Invocación al Divinal Paráclito

"Que la claridad celestial ilumine cada vereda de nuestras decisiones."

Invocación al Divinal Paráclito

¡Oh Divino Paráclito, llama ardiente del amor eterno, Espíritu inmaculado de sabiduría y entendimiento! Hoy, en un acto de profunda devoción, elevamos nuestros corazones implorando que infundas con tu brillante fulgor los senderos de nuestra mente y espíritu. Manifiesta en nosotros aquellos dones que, cuales titilantes estrellas, escudriñan las noches más oscuras y guían cada decisión con la certeza que proviene de lo alto.

Ven, Consolador Supremo, bálsamo de nuestras penas, y posa tu mano gentil sobre las heridas invisibles que cargamos. Sacia nuestro ser sediento con aguas de serenidad, haznos partícipes del gozo que transciende lo mundano, y en tu placidez, enséñanos a discernir el propósito divino en los vaivenes de nuestra existencia. En Tí hallamos refugio como el ave que retorna a su nido en el culminar del día.

Porfiamos, Espíritu de Verdad, que seas la antorcha que no vacila, refulgente y espléndida sobre el firmamento de nuestra alma. Que tu presencia inequívoca sea el fundamento de la paz inmarcesible que necesitamos en cada despertar, en cada desafío; así transitamos en este mundo, confiados en la promesa de la eternidad.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Hechos 2:4