Oh, Justo Juez, Protector Celestial de los Oprimidos
"Que tus manos protejan y tu justicia prevalezca en cada rincón de nuestro ser."
Oh, Justo Juez, sublime guardián de la equidad celestial, a ti clamo en esta jornada de incertidumbre, implorando el manto protector de tu juicio infalible. Rodea con tu justicia a aquellos que carecen de la fuerza para levantar sus voces y han sido silenciados por las sombras de la iniquidad. Que tus ojos de rectitud iluminen los oscuros caminos y que tus manos poderosas sean el escudo contra todo enemigo que busque derribar el alma justa y recta.
Divino Juez, en quien la verdad y el amor son piedra angular, derrama tu misericordia sobre los corazones que se encuentran perdidos en el laberinto de la injusticia. Concede la valentía para enfrentar con fe la adversidad y que tu sabiduría sublime guíe cada paso incierto. En nombre de los que sufren a manos de la infortunio, imploramos por tu intervención celestial que reprenda y disipe toda forma de mal.
Oh, eterno guardián, fortalece nuestros espíritus con la certeza de la justicia que brota de tu trono eterno. Que tus decretos sean el faro en la tempestad y que tu bondad repare las injusticias del mundo terrenal, transformando la desesperanza en gozo y la opresión en libertad suprema. Haz que tu reino de paz y justicia sea manifiesto aquí y ahora, y que tu nombre sea exaltado eternamente. Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 26:1