Súplica al Justo Juez de Eterna Protección
"Que tu luz esclarezca nuestras sendas, Justo Juez."
Oh Excelso y Altísimo, Justo Juez de los cielos inmarcesibles, cuyo trono resplandeciente es el asiento de toda equidad y virtud sublime, ante Ti nos presentamos con humildad y fervorosa confianza. Tómame bajo Tu sagrada custodia, envuélveme en Tu escudo de misericordia, y despliega sobre mí el manto de Tu justicia incancelable, para que las sombras de la iniquidad jamás transgredan el umbral de mi ser.
Señor, Tú que enderezas los caminos de los justos e impartes veredicto con divina sabiduría, desbarata las maquinaciones de aquellos que acechan mi paz. En las batallas del mundo cotidiano, sé mi protector incólume; mi roca inquebrantable. Haz que florezca la justicia en cada paso, y que la veracidad sea la espada que disuada la maldad que se arrastra en la penumbra del alma ajena.
Oh inamovible Juez, gloria eterna de los cielos y la tierra, purifica mi espíritu con la llama de la rectitud, destierra los vestigios de temor e inseguridad. Rodéame con la fortaleza que sólo de Ti proviene, y que todo juicio sea conforme a Tu sagrado designio. Que en toda prueba, Tu voz sea mi defensa y Tu certeza mi salvación, Por tu gracia y Tu Gloria, en toda la eternidad.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 7:11