Luz y Salvaguarda del Justo Juez
"En la compasión del Santo Juez descansa el amparo eterno."
Oh glorioso y magnánimo Justo Juez, tú que esplendes desde la eternidad como baluarte de pureza y misericordia, inclina tu oído a nuestras súplicas y extiende tu manto de justicia sobre los abatidos y los oprimidos. Escala infinita de justicia, imploramos que seas el escudo que repele las maquinaciones de quienes se alzan contra tus hijos, erradicando toda sombra que intente profanar la inocencia y la verdad.
Oh inmaculado dispensador de equidad, tu cetro destella con la luz de la verdad, disipa toda neblina de injusticia que intente eclipsar el caminar del justo. En este valle de desventuras, enséñanos a caminar con fe solemne, susurrando cada latido en el latir de tus mandatos, que nuestros corazones rebosen de tu serenidad inquebrantable. Que ningún ardid del mal consiga arraigar en el fértil huerto de nuestras almas, pues tú, oh Juez, escribes en nuestras vidas con renglones de esperanza inmortal.
En la oscura noche o en la clara madrugada, tú permaneces, oh Justo Pastor, vigilante del rebaño que clama y anhela el resplandor de tu divina gracia. Consiente, sabio y compasivo, que toda encrucijada se convierta en camino seguro bajo tu guía; que cada tropiezo se torne en ascenso, y cada desatino, en un canto de alabanza por tu amor proteico. Resguardados bajo tu tutela, confiadamente proclamamos tus verdades eternas.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 9:9