Elogios a la Magnífica Providencia Divina
"Cantan las almas los favores del Altísimo en los corazones sencillos."
Oh Magnífica Divinidad, cúspide de toda bondad y esplendor, ante ti nos prosternamos, reconociendo en nuestra pequeñez la vastedad de tus maravillas insondables y la profundidad de tu misericordia infinita, que enaltece a los humildes y engrandece a los menesterosos.
Con ardorosa esperanza te suplicamos, contempla nuestras vidas desde el trono celestial y deposita en nosotros el júbilo desbordante que brota de tu generosa mano. Que nuestras existencias, como espejos cristalinos, reflejen las glorias de tu designio, y que podamos ser portadores fieles de la alegría que reparten tus manos en el abismo de nuestro ser.
Con corazones agradecidos, en eco constante de tu eterna magnanimidad, te rogamos que nos permitas florecer cual lirios en los campos, revestidos con el ropaje de tu amor pleno y eterno. Que a través de nuestras acciones, las generaciones venideras perciban el aroma inconfundible de la gracia que derramas sin medida, artífice benevolente de todo lo creado.
Por los siglos de los siglos.
Lucas 1:46-49