La Magnífica

La Exaltación de la Humildad

"Oh, Señor, eleva a los humildes y llena a los corazones con alegría eterna."

La Exaltación de la Humildad

Oh Magnánimo Señor, cuyo brazo poderoso derrumba las alturas de los soberbios y engrandece las almas de quienes humildemente se postran ante tu trono eterno, acudimos a Ti en este día de alabanzas, reconociendo las maravillas infinitas con las que cubres a tus siervos. Haz que nuestras palabras y acciones reflejen siempre el gozo de ser partícipes de tus bondades divinas, desbordando en júbilo al vernos merecedores de tu amor misericordioso.

Divino Creador, que hallaste en el seno de María tu sierva el más puro de los recipientes para morar tu esencia santa, contempla nuestra pequeñez y márcanos con el sello de aquella gracia que hace grande lo que es pequeño. Llena nuestras vidas de tu luz eterna, para que las sombras del orgullo nunca encuentren habitación en nuestros corazones, siendo siempre reflejo de tu sabiduría infinita.

Oh Dios de los Ejércitos, que iluminas el sendero de los humildes y enalteces a aquellos que reconocen su necesidad de Ti, te suplicamos que la gratitud brote como manantial inagotable desde lo más profundo de nuestro ser. Permite que nuestro espíritu se regocije en tus hazañas, compartiendo con el mundo la majestuosa danza del amor divino extendido sobre los humildes, proclamando tus hazañas hasta el final de los tiempos.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Lucas 1:52-53