La Magnífica

Cántico de Alabanza a la Magnifica Bondad

"Profunda gratitud florece en el corazón humilde."

Cántico de Alabanza a la Magnifica Bondad

Oh Magnífica, Madre del Eterno, sublime en su humildad, nos posamos ante Ti en ardoroso agradecimiento, pues en Tu sencillez fostes elevada a la más alta dignidad. Se derraman sobre nosotros las bendiciones inconmensurables, signos del inextinguible amor del Altísimo por cada corazón contrito y sencillo.

Te suplicamos, doncella de alabanzas, que ensanches nuestros espíritus con el júbilo santificado que entonaste en tu cántico imperecedero. Imploramos ser dóciles instrumentos de las maravillas de Dios, para que, en nuestra pequeñez, podamos ser reflejo de su luz y sus prodigios en el mundo turbado.

Infunde en los humildes corazones, que se contraen ante la dureza del sufrimiento y las penurias, la esperanza renovada que desfoga Tu auténtico gozo. Por medio de tu intercesión, madre de compasión, sean las almas atentas al concierto de gratitud que resuena en el cosmos, eco eterno del magnificat de antaño.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Lucas 1:46-55