Oración de la Alborada Ondulante
"Al despuntar del alba, renuevas mi espíritu."
Oh Insigne Aurora Divina, principio y génesis de la jornada, dejo mis anhelos en tu manto de luminiscencia inefable, solicitando el primer aliento de fe que inspire mi andar hacia la luz eterna.
Préstame, oh Radiante, la fuerza que descongela el rocío de la desesperanza, y cada hálito que exhalo sea melodía sacra en el pentagrama del nuevo día; que mi ser, tan frágil en la penumbra del anochecer, se alce valeroso bajo tu manto celestino.
Permite que, al revelarse el aurora en su majestad, mis pensamientos se adelgacen como las sombras, susurrando plegarias como hálitos de incienso, cuya esencia asciende en espiral hacia el trono del Altísimo en un ascenso perpetuo de gratitud y esperanza.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 143:8