Oración del Amanecer Consagrado.
"Que la luz del alba ilumine el sendero de tu espíritu."
Oh luz divina y madrugada eterna, en cuyos fulgores se renueva toda esperanza y promesa celestial, te invocamos al alzarse el orbe en su danza cósmica. Con el primer aliento que traza su camino en este vasto universo, nos postramos en devoción y entrega ante tu voluntad inefable, oh Alfa sublime, cuyo soplo es la raíz del despertar de las almas.
Señor de los cielos y tierra, al despuntar el alba que conjura las sombras del reposo, te ofrecemos las labores de este nuevo día, renacidos en fidelidad y confianza. Infunde en nosotros la sabiduría necesaria para discernir las sendas que has delineado, marcándonos como tus humildes siervos en esta jornada de bienaventuranza perpetua. Que nuestro ser, como el rocío, refresque la tierra que pisamos y de fruto a las semillas sembradas por tu bondad.
Oh Gran Pastor de las almas, guardián incansable de nuestro peregrinar, acércanos cada vez más a tu divina esencia en cada resquicio del día. Concede a nuestro corazón esa paz inamovible que sólo proviene de tu trono celestial, de modo que nuestra vida sea como un eco vibrante de tu amor, resplandeciendo en cada alba que nos regalas, orientándonos hacia tu gloriosa eternidad.
Por los siglos de los siglos, que así sea, Amén.
Salmos 143:8