Aurora de Devoción y Esperanza
"Que el primer respiro del alba sea un himno de fe y gratitud."
¡Oh Luz Perpetua que despuntas con el alba, esplendor divino que danzas en las primeras horas del día! A ti me dirijo al romper el velo de la noche, reconociendo en el soplo matutino tu soplo creador, esencia de esperanza que renueva las fuerzas del espíritu cansado.
Concédeme, benévolo custodio del amanecer, el abrazo firme de tu compasión en esta nueva jornada. Que en el despertar de mi ser, bañado por la caricia luminosa de tu providencia, despoje de mis hombros las cargas del infortunio y camine liviano, afable a tus designios, honrando en cada paso la belleza de tu creación magnífica.
Te ruego, Guardián de la mañanita, lléname de aliento generoso para enfrentar aquello que está por venir. En la brisa fresca, permíteme hallar tus susurros de sabiduría; en el canto del ave, la confirmación de tu amor incondicional. Que toda palabra y acto de este día se inmolen en ofrenda sincera a ti, principio y fin de todo.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmo 5:3