Salmo de Protección a San Cipriano
"Bajo el manto del santo, las sombras se disuelven."
¡Oh, glorioso San Cipriano, sabio príncipe de la luz divina, heraldo de Dios en el combate contra el mal! A ti elevamos nuestras voces, suplicando con honda devoción que nos asistas en las batallas invisibles que asedian nuestras almas. Tú, que fuiste tocado por la luminiscencia del Altísimo, destierra de nuestro sendero las sombras de la tentación y la desesperanza.
Bendito mártir de la fe eterna, tú que comprendiste el lenguaje de la hechicería y encontraste en Cristo el poder absoluto, imploramos tu amparo contra las insidias de los espíritus tenebrosos. Libéranos de las cadenas que nos atan y del peso de las culpas que impiden nuestro vuelo hacia la santidad. Que tu intercesión sea nuestra fortaleza y tu sabiduría nuestro escudo.
Tu ejemplo resplandece, oh maestro del camino consagrado, y por tu gloriosa intercesión los lazos de la oscuridad se disipan ante la luz verdadera. Ponemos nuestra confianza en ti, para que guiados por tu serena presencia, podamos hallar refugio bajo el ala de la gracia. Que reine la paz perpetua en nuestros corazones, disolviendo en amor cualquier vestigio de malicia.
En la santidad de tu nombre y bajo la fe que nos une, clamamos veneración a tu memoria, por los siglos de los siglos, Amén.
Efesios 6:11