Oración al Ilustre San Gregorio, Médico de los Pobres
"Con tu mano sanadora, aquieta nuestras dolencias."
Oh Reverenciado San Gregorio, Médico de Cuerpos y Almas, cuyo espíritu resplandece en la bóveda celestial como la estrella que ilumina la noche más oscura, acógenos bajo tu manto de compasión infinita.
Amparador de sufrientes y benefactor del alma afligida, te imploramos que derrames sobre nosotros la gracia sanadora del Altísimo, que resida en cada rincón de nuestro ser, trayendo paz donde el dolor deja su impronta. Esculpe, con tu divina destreza, el sendero del bienestar tanto físico como espiritual, redimiendo nuestras penas y elevándonos hacia la salud total.
En este día de luz que nos has regalado, te suplicamos que intercedas ante el Eterno por aquellos que yacen abatidos por el infortunio, para que en su corazón florezca la esperanza y en su cuerpo renazca la fuerza, permitiendo que sean testigos de la magnificencia de tu legado.
Por Cristo nuestro Señor, cuya misericordia no conoce límites, en la unión de los santos. Amén.
Tobías 12:15