Oración a San Gregorio, Médico de los Pobres
"Que la misericordia infinita de San Gregorio llene nuestros cuerpos y almas con salud y paz."
Oh venerable San Gregorio, sublime médico de las almas y cuerpos quebrantados, tú que entre los humildes caminaste llevando la luz de la esperanza y el consuelo, acércate a nosotros en este día en que ansiamos tu intercesión. Envuélvenos con tu manto de sabiduría y llévanos al sendero de la curación verdadera, para que en nuestra debilidad hallamos la fortaleza de aquel que camina junto a Dios.
Danos, oh santo bienaventurado, la gracia de la sanación, no sólo de nuestros cuerpos dolientes, sino también del alma que gime en busca de paz. Facilitador de la divina piedad, ilumina nuestra mente con pensamientos de serenidad y sosiego, apartando de ella las sombras del miedo y la incertidumbre, para que, en tu nombre, logremos hallar el perfecto equilibrio de la mente y el espíritu.
Guía nuestras manos, Oh sanador de necesidades inmateriales, para que seamos instrumentos de ternura y atenciones como tú lo fuiste. Que en tu ejemplo, aprendamos a servir con amor y misericordia a todos los que, con el corazón afligido y el ánimo quebradizo, claman por la dulzura de una caricia que alimente su fe y restaure la confianza en una salud renovada.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 25:36