San José Dormido

Invocación al Silente Protector en Su Reposo

"En el sueño de los justos hallamos la paz profunda."

Invocación al Silente Protector en Su Reposo

¡Oh San José, varón justo cuyo corazón se aquieta en el regazo del Altísimo! Tú que en tus sueños abrazabas el eco de la voz celestial, te imploro que habites en mi descanso. Concédeme, tal como en tiempos inmemoriales, la paz que florece en la serenidad, y permite que mi alma, como el río en su cauce tranquilo, halle refugio entre tus brazos dormidos.

Piadoso José, quien al reclinar su cabeza sobre el leño se entretejía en divina comunicación, escucha mi suplicante plegaria. A ti acudo en esta noche de tribulaciones, pidiendo que mis ansias sean entregadas al manto de tu quietud. Confía mis preocupaciones a la dulce providencia que en sueños te ha guiado y otorga a mi espíritu la luminosa quietud del amanecer tras la tormenta.

En Tu célico sueño, guardián del Verbo encarnado, encuentro el ejemplo perfecto de la entrega plena. Que mi corazón, en remanso y entrega, aprenda de tu paciencia y fé, sumergiéndome plenamente en la gracia de un sueño reparador. Haz que mis noches sean un suspiro de santidad y en ellas halle la incontestable confianza de abandonarme al Divino designio.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Génesis 28:12