Oración a San José en su Santo Reposo
"En el seno del descanso, hallaremos la paz que anhelamos."
Oh sublime San José, guardián del Hijo de Dios, que en el dulzor del sueño celestial encuentras descanso, dignísimo protector de aquellos que anhelan la paz sublime. Tu sueño, noble varón, es la vigilia de nuestras preocupaciones, y en tus sueños celestiales, percibes las revelaciones divinas que alumbran nuestro camino terrenal. Tú, que duermes en sereno abrazo con la Divina Voluntad, acógenos bajo tu manto para hallar reposo.
Intercede, luminoso esposo de la Virgen Inmaculada, en la hora de nuestras tribulaciones que turban el alma y detienen el paso. Que en la quietud de tus sueños, guardián fervoroso de las tribulaciones humanas, hallen nuestras mentes abrigo de las tempestades. Aparta de nosotros, piadoso José, el frenesí de los pensamientos que carcomen nuestra paz, y con el susurro de tus sueños, plácido patriarca, devuelve el sosiego a nuestros corazones fatigados.
Bajo la bendición de tus sueños, San José adormilado, despojamos en tus manos nuestras aflicciones. Permite que tus sueños, cual manantial sereno, nos influyan con la paz profunda que emana de la eterna divinidad. Abrázanos en la placidez de tu descanso y concédenos la gracia de entregar confiadamente nuestro pesar para que, en la paz de tus sueños, renazcan nuestras esperanzas con el alba nueva de cada día.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 1:20