Oración a San Judas Tadeo, Patrón de lo Imposible
"Que la esperanza nos reencuentre hoy con tu socorro infalible."
¡Oh glorioso San Judas Tadeo, heraldo de lo que los hombres niegan y refugio de los corazones quebrantados, vuelve tu mirada sobre nuestra hora cargada de sombra!
Mira, santo de rostro humilde, el nudo que nos oprime y la puerta que parece sellada; imploramos que la gracia, más poderosa que toda muralla, abra caminos donde la razón ya no alcanza. Toca con tu intercesión las heridas del desaliento, y haz que el temor retroceda ante la victoria secreta del amor de Dios, aun cuando no veamos la salida.
Aviva en nosotros una fe activa y valiente: que no retrocedamos ante el fracaso, que no cansemos la esperanza, que el sufrimiento no apague la oración. Concédenos perseverar con manos encendidas de confianza, y sostén a quienes hoy viven como si fuera tarde, para que el cielo responda con misericordia pronta y transformadora.
Por los casos que juzgamos imposibles, por las cadenas invisibles que nos sujetan, por las noticias que nos hiere el alma, te rogamos: conduce toda incertidumbre a la luz, ordena lo desordenado, y siembra paz donde reinaba la desesperación. Que, guiados por tu ejemplo de entrega, sepamos esperar con el corazón despierto y reconocer en cada respiro la obra silenciosa del Señor.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Efesios 3:20