Súplica a San Judas Tadeo en la Hora Apremiante
"Refugio de los afligidos, escucha nuestra plegaria inquebrantable."
Oh glorioso San Judas Tadeo, en el esplendor celestial donde habitas, escucha el clamor de quienes en este valle de lágrimas te invocan con fervorosa esperanza. Tú que fuiste amigo del Salvador y proclamador de las verdades divinas, intercede por nosotros, pobres peregrinos, en nuestras tribulaciones que parecen no tener fin.
Rogamos por tu desbordante caridad, tu corazón lleno de compasión que nunca se cansa de socorrer a los oprimidos. Santo apóstol, a ti acudimos cuando nuestras fuerzas flaquean, cuando los horizontes venideros se oscurecen, solicitando tu poderosa intercesión ante el Señor, que todo lo puede. Que nuestra fe, tantas veces herida por la adversidad, sea renovada con cada susurro de tu nombre bendito.
Que tu luz resplandeciente ilumine los caminos tortuosos de nuestras almas, devolviéndonos el aliento que el infortunio nos ha robado. En la tempestuosidad del ánimo humano, convierte el desaliento en fortaleza inconmovible; haz que nuestra vocación en esta tierra sea digna de tu ejemplo y que tu constante amparo nos conduzca al puerto seguro de aquel que siempre escucha y responde.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Juan 14:14