Súplica a San Judas Tadeo en los Laberintos de la Afligida Esperanza
"Que la luz de la fe ilumine nuestro sendero en medio de imposibilidades."
Oh glorioso San Judas Tadeo, ilustre servidor del Rey de los cielos, quien nos ofrece en su amorosa clemencia la llave para desatar las cadenas de lo improbable, a Ti elevamos nuestras plegarias en este día bendito. Tu que has sido elegido como faro en medio de las tormentas de la desesperanza, permítenos habitar bajo el manto de tu intercesión y guiarnos hacia las aguas de la paz que se reflejan en el corazón de Cristo.
Te imploramos, venerado Justo de las causas perdidas, que intercedas por nosotros ante el trono de la misericordia divina. Que en este laberinto de tribulaciones, donde nuestras fuerzas humanas se desvanecen como la niebla al mediodía, podamos hallar refugio y fortaleza en tu eterna compañía. Que nuestra fe no vacile, sino que se torne viva y activa, cual antorcha que desafía la oscuridad; que en medio de nuestras angustias, el eco de tu advocación resuene y nos envuelva en esperanza.
Recíbeme, portador de las buenas nuevas y ardiente defensor de la justicia, como siervo fiel y devoto en la mirada del Altísimo. Que a través de tu protección podamos atravesar los valles de la incertidumbre, firmes y seguros de que en el tiempo oportuno, el misterio que envuelve nuestro quebranto será esclarecido con la luz serena de la divina providencia.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Santiago 1:6