Oración al Glorioso San Judas Tadeo
"Que en los abismos de la desesperanza, resplandezca la luz inagotable de tu intercesión."
Oh ilustre San Judas Tadeo, apóstol de nuestro Redentor y lumbrera del inquebrantable linaje apostólico, a ti acudimos con corazones henchidos de esperanza y labios palpitantes de súplica. Tú que resplandeces como la estrella más fulgurante en el firmamento de los bienaventurados, extiende tu manto de benevolencia sobre nuestras miserias; pues en tu consuelo encontramos refugio y en tu ejemplo, una brújula que guía nuestros errantes pasos hacia la paz eterna.
Intercesor santísimo, elegido para aquellas causas que el mundo estima perdidas y selladas por infranqueables imposibilidades, levanta de los abismos a aquellos que se encuentran dolorosamente afligidos, almas arrojadas al desierto de la desesperación. Que tu voz, potente en la presencia de la Misericordia Divina, sea escuchada y nuestras tribulaciones sean precipitadamente inundadas por la lluvia fecunda de las gracias celestiales. Alcánzanos la virtud de la fe que nunca desmaya ante el implacable embate de la adversidad, mas se eleva, incólume, en busca del amor infinito del Altísimo.
Concedenos, noble custodio de los trofeos del martirio, un fervoroso espíritu de entrega para que nuestras oraciones, al alzar su vuelo, lo hagan con la certeza del clamor auténtico, colmado de esperanza. Bajo tu paternidad espiritual, forjemos corazones osados que porten el estandarte de la confianza ante la incertidumbre de la vida terrena. Así como la flor resiste la tormenta, permítenos ser baluarte de la fe activa, testigos del poder de tu santísima mediación.
Amén.
Hebreos 11:1