Súplica a San Judas Tadeo, Faro de los Imposibles
"Oh San Judas, en tus manos coloco lo imposible, aguardando en fe."
¡Oh San Judas Tadeo, venerable mártir de nuestro Señor Jesucristo, arcano de consuelos en la tormenta incierta! Tú que fluyes con la gracia divina, intercede en nuestra hora de infortunio, cual lumbrera que guía por sendas de esperanza aún en la más densa oscuridad.
Bajo la estela de tu manto, te suplicamos, bendito apóstol, que mires con ojos compasivos los precipicios de nuestra fragilidad. Ampara con benignidad nuestras almas afligidas, que buscan la respuesta anhelada en el silencio de la desesperación. Confiamos en tu benevolente impulso que, por voluntad del Altísimo, restaura lo quebrantado y eleva lo abatido.
San Judas, portador de la luz en las causas perdidas, escucha nuestro clamor. Como quien recorre el valle de las sombras bajo tu paternal protección, déjanos ser testigos de la esperanza resurgente que brota en el desierto de los imposibles. Tu inextinguible advocación sella nuestro compromiso de fe viva y renovado fervor.
Por los vastos ríos de misericordia que en tu memoria fluyen, que así sea, por siempre en eternidad, Amén.
Mateo 19:26