Santa Eduviges, refugio y redención
"En la paz de esta mañana, imploro tu auxilio para alcanzar hogar y libertad de deudas."
En el resplandor de la misericordia, te invoco, Santa Eduviges, como aurora compasiva que guarda a los peregrinos del corazón y les abre camino hacia una vivienda cierta y digna.
Concede, por tu intercesión, que el Señor disponga recursos invisibles y convenientes: que el pan no falte, que el techo sea seguro, que el hogar vuelva a ser consuelo y no sobresalto; y que toda mudanza necesaria encuentre puertas dispuestas y manos solícitas.
Rinde, en nombre de Dios, la cadena de las deudas agobiantes: rompe los nudos del temor, ordena los pagos con fidelidad, endereza los presupuestos donde hubo confusión, y concede acuerdos justos que sanen el alma y pacifiquen la conciencia.
Que tu caridad regia, educada por la sabiduría de Cristo, proteja a mi familia y a cuantos claman en silencio; y haz que, al experimentar provisión, sepamos también dar gracias y compartir con generosidad, para que la gracia no se extinga, sino que crezca en nosotros.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 72:12-14