Oración a la Santísima Trinidad
"En el misterio sagrado hallamos la unidad eterna."
Oh, Trinitaria Luz del Cielo, gloriosa en tu indivisible unidad y majestuosa en cada Persona que en ti mora, nos acercamos a tu sinfonía divina con corazones humillados y voces que claman albordo del misterio insondable de tu santidad. Tú, Fuente beatífica de Amor Paternal, del Redentor Sacrificado y el Consolador Vivificador, eres la plenitud perfecta de todo lo sacro, y en tu infinita misericordia suplicamos el don de entender, aunque sea en simple atisbo, la majestad que encierras.
Santidad impoluta e indivisible, Protegeroso Guardián de quienes a tu amparo se acogen, derrama sobre nosotros el rocío celestial de tu protección. Que en las horas del quebranto nos revistan tus misterios de invulnerable armadura, salvaguardándonos de las sombras que buscan oscurecer la luz inmortal que emana de tu presencia. Oh, perenne Custodio de la creación, vela por aquellos que en su debilidad imploran tu santa cobertura, endereza nuestros pasos en el camino de la verdad y revele cada día más de tus secretos en la jornada hacia la eternidad.
Bendita Trinidad, Eternidad que en sí misma se contempla, concédenos la gracia de perseverar en la comunión de amor que emana de ti, para constituir un reflejo mortal de tu gloria inmortal. Que por tu bondad irrestrita mantengamos el inquebrantable vínculo que nos une a ti y entre nosotros, proclamen nuestras vidas, por la fe, signos vivientes de la esperanza y de la caridad nacidas de tu esencia triuna, conduciéndonos de la fragilidad terrenal a la visión eterna de tu rostro.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 28:19