Oración por los Afligidos en el Lecho del Dolor
"Que la paz del Altísimo fortalezca almas en tiempos de aflicción."
Oh Médico Divino, que en tus manos reside el bálsamo de la sanidad eterna, a ti clamamos suplicantes en este día de angustia y esperanza. Derrama tu infinita gracia sobre aquellos cuyos cuerpos languidecen en la humedad de sábanas blancas, y cuyo espíritu busca alivio en el refugio de tu misericordia sin fin. Que tu luz resplandeciente penetre en cada rincón de su ser, otorgándoles la serenidad de saber que en tu abrazo encuentran descanso.
Adorado Salvador, escucha el clamor que elevan las familias que rodean esos lechos de incertidumbre. Concede a sus corazones, atormentados por la espera y el anhelo de mejores días, la fortaleza de columnas inquebrantables, de modo que en su semblante, los sufrientes hallen reflejo de tu amor y constancia. Haz que en cada suspiro de resignación, encuentren el eco de tu promesa de que nunca caminan solos.
Bendice, oh Señor, a aquellos ángeles terrenales que, con manos suaves y diligentes, atienden a quienes la enfermedad toca. Que su servicio sea reflejo del celo celestial, y que sepan que sus esfuerzos no son en vano, sino una gloriosa manifestación del cuidado divino. Que sus vocaciones sean propulsadas por una fe ajena a las flaquezas del mundo, sustentada en la roca firme de tu renovadora presencia. Por tu bondad infinita, te lo pedimos.
Por los siglos de los siglos, sin término ni fin, Amén.
Isaías 41:10