Oración para la Protección y Guía de los Hijos
"Que el amor y la luz celestial nos guíen en la crianza sagrada."
Oh Santísimo Padre, fuente inagotable de amor y sabiduría, a Ti elevamos nuestras súplicas desde lo más profundo de nuestras almas afligidas, reclamando Tu presencia vigilante sobre aquellos que, en nuestras vidas, son la promesa de un mañana más luminoso: nuestros hijos. Concede, oh Divina Majestad, que ellos sean custodiados en Tu seno protector, a salvo de todo peligro que aguarde en las sombras de este mundo incierto.
Santo Guía de nuestros pasos, envolviendo las sendas de aquellos que hemos traído a este mundo, de la misma forma en que envuelves a las estrellas con Tu manto celeste, te pedimos que sus corazones jamás conozcan el peso de la indecisión o el escarnio de quienes se apartan de Tu luz. Que en la fragilidad de sus días crezcan robustos, abrazados por las virtudes que sólo de Ti pueden germinar; prudencia, templanza y la inextinguible llama de la esperanza.
Gran Protector de almas puras, fortalece su espíritu frente a las tentaciones que intentan oscurecer la inocencia de sus años primeros. Haz de cada día un renacer en la fe, de cada noche un susurro de paz, y de cada aurora un grito de victoria contra las huestes acechantes. Que nuestras oraciones, unidas en uno a Tu gloria, dirijan sus vidas hacia la eternidad de Tu amor, hoy y siempre.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmo 127:3