Oración por la Prole Sagrada
"Que tus vástagos hallen la senda de la luz eterna."
Oh Santísimo Protector y Guía de nuestras vidas, a Ti elevamos nuestras voces en fervoroso clamor. Concédenos la gracia de tu presencia vigilante, que, como candil en la negrocia nocturna, ilumine el camino de nuestros hijos, tus preciosos dones, para que su andar no tropiece en las insidiosas astucias de la tentación.
Con devoción y magna esperanza, te pedimos que sus corazones, cual tiernas alboradas, sean fortificados con la sabiduría celestial que de Ti emana. Que puedan discernir entre verdad y falacia, perpetuando una senda de integridad y justicia que se eleve cual incienso perfumado hacia el firmamento, preservándolos de toda oscuridad que ose nublar su destino.
Oh Eterno Refugio, con humildad rogamos que tus alas protectoras se extiendan sobre ellos, como escudo y fortaleza ante las tormentas de la vida. Infúndeles un espíritu inquebrantable para que puedan resistir con valor los embates de la adversidad, y que, guiados por tu mano benevolente, perseveren en la senda de rectitud y santidad hasta el eterno amanecer de Tu Reino.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 127:3