Oración para el Milagro Esperado
"En la vastedad de lo imposible, surge la mano invisible de Dios."
Oh Eterno y Sublime Señor de los imposibles, Rey de lo inexpugnable y Custodio de lo divino, que moras en la luz inaccesible y despliegas tu manto victorioso sobre los abismos insondables. Milagroso en toda obra, innombrable en tu poder, el universo proclama, aún en su silencio, tu inefable grandeza.
Concede, Altísimo, que en este valle de incertidumbres donde la esperanza parece desvanecerse como el rocío matutino ante el abrazador sol del infortunio, tu inmensa y celestial gracia descienda sobre nuestras súplicas. Infunde aliento en nuestros corazones exhaustos, haz de nuestras lágrimas un río de fortaleza que nos conduzca hacia la victoria que solamente Tú puedes otorgar. Que tu Espíritu Santo se mueva, cual viento gentil, despejando las nubes que oscurecen nuestro destino.
Oh Dios de las maravillas, escucha el anhelo profundo que resuena desde la abisal profundidad de nuestro ser. Haznos testigos de tus milagros, agentes de tu infinita voluntad, para que en la hora del misterio, cuando la razón cese y el alma se entregue por entero, contemplemos el esplendor de tu manifestación en el horizonte de lo insalvable y perdamos para siempre el temor al imposible. Porque en Ti, Señor, nada es inalcanzable y todo se convierte en luz imperecedera.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Lucas 1:37