Oración de Examen Nocturno y Reconciliación
"Que la paz descienda sobre tu lecho y sane el corazón."
¡Señor Dios, luz sin ocaso, recibe la vigilia de nuestra alma!
Ahora, en el silencio de la noche, desciende como médico celeste sobre nuestras sombras: ilumina con tu verdad los pliegues secretos de nuestro día, y concédeme un examen despiadado con mis excusas, para reconocer con humildad lo que falló ante tu amor y lo que se omitió en tu caridad.
Concede, en tu misericordia, la gracia del arrepentimiento verdadero: que el temor servil se vuelva contrición viva, que el remordimiento se transforme en reparación interior, y que mi corazón, al ofrecerte sus heridas, alcance el perdón que renueva, sin reservas ni repliegues.
Y mientras el sueño extiende sus velos, aparta de mí la inquietud y el amargo cálculo del propio mérito; ordena mis pensamientos, sosiega mis impulsos y serena mi espíritu, para que, reconciliado contigo, descanse en esperanza y amanezca en tu presencia.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 4:9