Súplica Nocturna a la Divina Paz
"Que la serenidad del Creador repose en nuestros corazones."
Oh Altísimo, fuente inagotable de luz y esperanza, en esta hora en que el manto de la noche se despliega sobre la creación, elevamos nuestras voces hacia Ti. Guía nuestros pensamientos hacia la tranquila ribera de Tu amor donde el tumulto de la jornada se disuelve ante la presencia de Tu misericordia.
En Tu infinita clemencia, te imploramos, abre las puertas del perdón y permite que nuestros corazones se desvistan del peso de las ofensas, tanto las infligidas como las recibidas. Deja que cada arrepentimiento sea un himno que resuene en la eternidad de Tu gracia, y que nuestras almas encuentren refrigerio en el bálsamo de Tu aceptación divina.
Otorga, oh Divino Pastor, al postrar nuestras cabezas para el descanso, un sueño apacible custodiado por Tus ángeles celestiales. Que, vigilados en armónica quietud por Tu mirada vigilante, renazcamos con el alba en renovada fortaleza, preparados para servir con corazón dispuesto y espíritu firme.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 4:8