Oración Nocturna de Serenidad y Amparo Divino
"Que la paz del Altísimo se pose sobre ti en el manto de la noche."
Oh eterno y misericordioso Señor, Altísimo en gloria cuya presencia trasciende los confines del mundo creado, a Ti nos dirigimos en esta hora, clamando con humildad que extiendas tus alas de consuelo sobre los hijos que buscan refugio en tu infinita benevolencia. En la quietud de la noche que abraza la tierra, ansiamos tu serenidad que silente descansa en el corazón de aquellos que hallan sosiego en Tu amor.
Te imploramos, oh Guardián de nuestras almas, que en tu gracia infinita perdones las errantes andanzas de este día declinante, y ahondes en la profundidad de nuestras almas para arrancar las raíces del desasosiego. Cuando la luna se alza sobre nosotros, déjanos sentir el eco de tu perdón que resuena en cada susurro del viento nocturno, y permítenos descansar con la certeza de que somos envueltos en el manto de tu misericordia.
Concede a tus fieles que, en el umbral de la noche, nuestros espíritus reposen plácidamente bajo la mirada vigilante de tu bondad eterna, y nuestro descanso sea un tributo a la paz que proviene de Tu ser. Que al despuntar el nuevo día, nuestra gratitud y devoción se renueven como la luz que emerge del amanecer, llevando siempre en nuestro corazón la llama de Tu amor.
Por los siglos de los siglos. Amén.
Salmos 4:8