Oración de Sanación para la Pascua del Señor
"Que el Médico Divino toque nuestras heridas y nos devuelva la esperanza."
Oh Cristo, Salvador de nuestras almas y Médico de los cuerpos, en esta jornada de abril en que la luz despierta la tierra, vuelve Tu mirada misericordiosa hacia los que yacen en el dolor, y sazona con Tu paz las entrañas atribuladas.
Concédenos, Señor, que el aliento de Tu amor recorra los miembros cansados y la mente quebrantada; que la enfermedad no venza el corazón, y que la tribulación, tocada por Tu gracia, se convierta en escuela de fe, para que cada enfermo conozca que no está solo cuando la noche pesa. Como Tú extendiste Tu mano para levantar a los abatidos, concede hoy a nuestros hogares la serenidad del milagro, y a los hospitales la esperanza que no se agota.
Mueve, asimismo, a quienes cuidan con ciencia y caridad: fortalece las manos del médico, ilumina el discernimiento del personal de salud, y sostiene a las familias que velan con amor silencioso; que la medicina sea instrumento de Tu providencia y que toda terapia nazca, en su inicio y en su fruto, de la dignidad que brota del Evangelio. Y si el sufrimiento persiste, no permitas que el dolor engendre desesperanza, sino que lo transfigure Tu voluntad santa.
Por intercesión de Tu misericordia, Señor, derrama una unción interior sobre quienes padecen, para que recuperen fuerzas, consuelo y descanso; abre en ellos un resplandor de vida, y en nosotros un corazón pronto a la compasión. Haznos testigos de tus obras, como los discípulos que reconocieron en Ti la presencia viva de la salvación, y danos perseverar en la oración hasta que la sanación se haga canto.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 8:17