Oración por la Sanación, al Origen de la Misericordia
"Que el alba nos alcance con consuelo y el Cielo nos visite con salud."
¡Oh Dios misericordioso, Señor de la Vida, por intercesión de tu Santo Nombre escucha la súplica de tus hijos en este día 2026-04-03!
Con la misma compasión con que Jesús recorrió los caminos, acercándose a los enfermos y sanando con poder santo, concede a quienes hoy gimen en la fragilidad el don de la restauración: que el dolor se aparte, que el espíritu recupere su sosiego, y que la carne, sostenida por tu ternura, vuelva a habitar la esperanza; ilumina también a quienes los asisten, para que trabajen con ciencia recta y corazón encendido por la caridad.
Rodea, en tu providencia, los cuerpos y las almas que vacilan: toca las heridas visibles e invisibles, refrena el avance del mal, ordena los desórdenes de la salud y abre senderos de recuperación donde parecía cerrarse el horizonte; concede que cada proceso sea escuela de fe, y que, aun entre las noches, permanezca encendida la certeza de que tu mano no abandona.
Te suplicamos, además, la gracia de la fortaleza interior: a los que esperan, dales paciencia; a los que sufren con angustia, dales paz; a los que temen, dales claridad; y a las familias, sostén su amor como lámpara sobre el umbral, para que comprendan que tu misericordia no sólo alivia, sino que transforma, y que la cruz, unida a Cristo, se vuelve camino de vida.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 9:35-36