Súplica de Renovación y Salud Divina
"Que la luz divina ilumine y renueve cada fibra de nuestro ser."
Oh, Misericordioso Creador y Sostenedor de todo cuanto existe, en cuya inmensa sabiduría y bondad ha sido concebida la plenitud del ser humano, a ti elevamos nuestras voces y corazones en humilde súplica. Tú que, con caritativa providencia, vives y reinas por encima de las tormentas de nuestra frágil existencia, escucha nuestros ruegos como un padre atento que consuela a su hijo en medio del dolor.
Bríndanos la gracia inefable de tu divina presencia para sanar las heridas ocultas en el alma y el cuerpo. Que tus manos, instrumentos celestiales de renovación, se extiendan con compasión sobre quienes claman con esperanza; infunde en nuestras venas el bálsamo de vida que restaura y transforma. Haz que brote de nuestro interior una fuente de vigorosa vitalidad, un torrente irrefrenable de amor y bienestar que dé testimonio de tu omnipotencia.
Permite que podamos hallar en la sombra de tus alas refugio del quebranto, ese amparo donde la fe se aviva y florece como la aurora luminosa tras la noche oscura. Fortalece el espíritu vacilante, renueva los cuerpos cansados y alivia con tu soplo de vida las cargas que nos afligen. Que así sea, por los siglos de los siglos, Amén.
Jeremías 30:17