Oración Solícita por la Bendición de la Salud
"Que la luz divina restaure nuestros cuerpos y almas con su amor sanador."
Oh Divina Fuente de Misericordia y Compasión, tú que habitas en el santo y dulce rincón de la eternidad, inclinamos nuestras almas ante tu inefable presencia, solicitando tu gracia misericordiosa.
Concede, oh Bendito Redentor, el soplo vivificante de tu amor omnipotente a los cuerpos quebrantados, que languidecen en sombríos valles de enfermedad. Que tus manos amorosas, portadoras de salud perenne, se posen sobre cada uno de nosotros, renovando fuerzas y las esperanzas dormidas, guiándonos hacia el amanecer de una vida restaurada.
Santísimo Consolador, vierte sobre nuestra existencia el bálsamo refrescante de tu infinita benevolencia. Permítenos sentir la vibrante certeza de tu presencia sanadora en cada latido y respiración, para que la armonía auténtica y la paz perdurable sean nuestra herencia eterna.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 103:3