Imploración a la Divina Curación
"Que el hálito de Tu amor sane nuestras almas y cuerpos."
Oh Inefable Fuente de Vida Eterna, tú que eres la esencia de toda existencia y el bálsamo de todo sufrimiento, nos postramos ante tu grandeza en humilde adoración; con ferviente esperanza, clamamos por tu intervención misericordiosa en nuestra fragilidad.
Concede, oh Señor, en tu vasta compasión, que donde lo quebrantado y lo enfermo surge, Tú seas el restaurador perpetuo; infunde en cada célula de nuestros cuerpos, en cada rincón de nuestra psique, la luz regeneradora que desciende de tus amorosas manos y otorga la fuerza a los tejidos de nuestras vidas, así como el arquitecto sostiene su creación.
imploramos que en el sereno silencio de nuestra oración, resuene tu voz sanadora, transportando el néctar divino que transforma la angustia en gozo, donde el dolor se disuelve delante de Tu presencia, y nuestras sombras internas se cobijen bajo la sombra de Tus alas. Que nuestra existencia, en su integridad, se alce cual armoniosa sinfonía, glorificándote a Ti, el Sanador de Sanadores, en la eternidad de los tiempos. Por los siglos de los siglos, Amén.
Isaías 53:5