Sangre de Cristo

Invocación al Redentor Sanguíneo

"Que la Sangre del Cordero nos resguarde en amor eterno."

Invocación al Redentor Sanguíneo

Oh Cristo glorioso, Hijo del Altísimo, cuyo sacrificio es el santo escudo de nuestra fe y esperanza. A Ti, Señor de los cielos y la tierra, nos dirigimos elevando nuestras súplicas con fervor. En esta hora sacra, nos postramos ante Tu presencia venerable, pidiendo que Tu preciosísima Sangre, derramada para redención de nuestra alma, se convierta en baluarte y bastión contra todo mal.

De tu costado abierto fluye el manantial inagotable del amor que nos envuelve y protege. Imprime en nuestros corazones Tu sello de protección eterna, Cordero inmolado, para que, al caminar en este mundo terrenal, podamos resistir contra los asedios de la oscuridad. Que toda impureza y temor sean purificados por la potencia sanadora de Tu Sangre, en quien confiamos con plena certidumbre.

Concede el refugio de Tu manto escarlata, oh Salvador, cuya Sangre preciosa nos basta para revestirnos de inquebrantable paz. Que Tu presencia vivificante ilumine nuestras sendas, y Tu noble sacrificio nos inspire a vivir en constante memoria de Tu amor, irradiando Tu luz en los corazones de quienes buscan verdad y fortaleza bajo la sombra de Tus alas. Por los siglos de los siglos, Amén.

Hebreos 9:14