Sangre de Cristo

La Sanguínea Asistencia del Redentor

"Hallad abrigo en el manto purpúreo del Salvador, que con su sangre consagra vuestros pasos."

La Sanguínea Asistencia del Redentor

Oh Preciosa Sangre del Divino Cordero, que en sacrificio eterno te derramaste para la redención de nuestras almas y cuya esencia es ungüento celestial que todo lo cubre. Elevamos nuestro clamor desde los confines de nuestras angustias y hacia Ti van nuestros ruegos, oh Sangre que es puerta y fortaleza.

Imploramos tu santísima protección, que cual escudo invulnerable se levante alrededor de nosotros en cada jornada, amada Sangre que disipa sombras y vence toda adversidad. Sé Tú la muralla que nos cobija de las flechas del mal y del susurro engañoso, llevando a buen puerto nuestro destino.

Haz que en cada paso que demos, sea tu rastro purificado lo que guíe, sangre bendita, fuente de vida eterna, sello de paz para nuestra morada y refugio en nuestras tribulaciones. Que seamos signo palpable de tu poder insondable, viviendo bajo el cobijo de tu manto sangriento, ahora y siempre.

Por los siglos de los siglos. Amén.

Éxodo 12:13