Súplica a la Preciosa Sangre del Redentor
"Bajo el manto de su Sangre, hallamos nuestra salvación."
Oh, Preciosa Sangre del Cordero Inmaculado, brotad celestial de amor y transformación, en tu poder redentor hallamos refugio inquebrantable. Delante del altar eterno nos postramos, implorando que tus benditas gotas de sacrificio se derramen sobre nosotros como fortaleza divina. Guarda nuestros corazones en el santuario de tu compasión.
Sangre purificadora que todo lo enmienda, sé nuestro baluarte contra todas las acechanzas de la discordia y la inquietud. Cúbrenos con el sello inviolable de tu divina presencia y que ninguna sombra pueda adentrarse en el templo de nuestras almas. Ilumina nuestros caminos con la pureza de tus méritos incontables y danos el valor de enfrentar cada adversidad con serenidad sagrada.
Protección y escudo perpetuo, te invocamos para que destierres al enemigo cruel que busca consumir el espíritu. Así como Israel fue guiado a salvo bajo el signo de tu providencia, llévanos también nosotros por la senda de la salvación hasta el alba de la vida eterna. Que al sonar la trompeta final, seamos hallados cubiertos por tu Sangre redentora y que nuestra garantía sea tu paz perpetua.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Apocalipsis 12:11