Súplica a la Virgen Desatanudos
"Que tu manto inmaculado desenrede las tribulaciones que aprisionan nuestras almas."
Oh Santísima Virgen María, Reina de los Cielos y Desatadora de Nudos, a tus pies nos postramos con humilde reverencia, buscando alivio y luz en las sombras que oscurecen nuestro andar diario. Tú que con amoroso cuidado deshaces los lazos que nos atan a dolores profundos, escucha las plegarias de tus hijos atribulados.
Te imploramos en este día, augusta Señora, que con ternura maternal liberes las cadenas que atan nuestras finanzas, permitiendo que la providencia divina toque nuestros hogares y obras. Que por tu poderosa intercesión, cada nuevo amanecer traiga consigo abundancia y solaz a aquellos que en tu bendito nombre confían.
Oh Madre misericordiosa, en tus manos entregamos los corazones destrozados por las tinieblas del desamor y la incertidumbre. Sana las heridas con el suave bálsamo de tu amor y guía nuestras manos en obras justas y plenas, que nos permitan hallar en la labor diaria no sólo sustento sino también dignidad.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Lucas 1:46-47