Virgen Desatanudos

Liturgia a María Desatadora de Nudos

"Que tu gracia disipe las sombras de nuestras tribulaciones."

Liturgia a María Desatadora de Nudos

Oh Bienaventurada María, excelsa Desatanudos, en cuyo manto se despliegan los misterios del amor divino que desenreda las hebras embrolladas de nuestra existencia. En este día sagrado, nos postramos ante ti con un corazón ferviente y un espíritu suplicante, ansiosos de recibir el consuelo de tu intercesión maternal.

Amantísima Virgen, gloriosa en tu inigualable pureza, imploramos con humildad que tus manos prodigiosas desaten los nudos que aprisionan nuestras vidas, las tensas ataduras del sufrimiento económico que atenazan el alma y apartan del camino recto. Concede que podamos vivir en la abundancia del espíritu, sin carencia ni desasosiego, guiados por la sabiduría de tus designios.

Señora, refugio de los corazones atribulados, escucha nuestras súplicas por aquellos cuyos lazos afectivos se hallan desordenados y en tumulto. Libéranos de los enredos del amor inconstante y enciende en nosotros la llama de la fidelidad y la comprensión mutua, para que juntos peregrinemos hacia el Amor Verdadero.

Intercesora celeste, en el ámbito terrenal del trabajo, donde la fatiga y el infortunio nos rodean, sé nuestra guía y protectora. Sostenida por tus manos de misericordia, hallar la senda del éxito justo y bienaventurado, en cuyo tránsito florezca la dignidad de nuestros esfuerzos.

Por los siglos de los siglos, en el nombre de tu amado Hijo, Amén.

Lucas 1:45