Oración a la Divina Providencia
"Que la gracia de tu providencia inunde nuestros corazones con confianza y paz."
¡Oh Divina Providencia, fuente inagotable de misericordia y amor!, Tú que en las alturas resplandeces como el sol eterno que jamás se apaga, permite que nuestros corazones palpiten con fe inquebrantable al sentir tu cuidado paternal que abarca cada rincón de nuestras vidas. Como el viento suave acaricia las hojas eligiendo la huella de su danza, posa tu mano generosa sobre nuestras necesidades más urgentes y haz que brote en nosotros la confianza pura, esa que abraza la certeza de que nada nos faltará.
Oh celestial sustentador de todo lo creado, te rogamos que atemperes nuestras almas para que, en la angustia de nuestras carencias, podamos percibir tu invisible presencia que, como río en calma, nutre cada rincón del desierto en el que a veces nos sentimos perdidos. Eres Tú el alfarero divino que moldea caminos de esperanza y regocijo, haciendo que la fe asuma la forma de corazones tranquilos que no temen el mañana, pues saben bien que, en tu sabiduría sin fin, ya has dispuesto morada, vestido y sustento para cada uno de tus hijos.
De la misma manera que las aves del cielo no siembran ni cosechan, pero son alimentadas por tu mano sabia, así también nosotros confiamos en que seremos saciados, oh Providencia Benefactora, para que jamás apartemos nuestros ojos de la virtud de la templanza y la gratitud. Concede, Señor, la gracia de vivir en la esperanza, con el inquebrantable pleno conocimiento de que los bienes necesarios para nuestra existencia son otorgados por tu eterna benevolencia, transformando anhelos en realidades sublimes en nuestro cotidiano caminar.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 6:26