Ruego a la Providencia Suprema
"En la luz eterna de Su cuidado, descansamos confiados."
¡Oh Sapientísima y Perpetua Divina Providencia!, cuyas bendiciones se derraman con generosidad infinita sobre este mundo atribulado. A Ti clamamos con corazones esperanzados, reconociendo en cada amanecer tu mano invisible que guía y protege nuestro caminar. Inunda nuestros días con tu abundancia, que en tu cuidado amoroso refugiamos nuestras vidas.
Ilumina, Señor, con Tu resplandor misericordioso, cada jornada de nuestra existencia. Que en la suavidad del manto estrellado del cielo encontremos el techo que nunca falta, y en el crisol de cada labor el pan que sustenta. Que nuestras sombras se disuelvan en la luz de Tu esperanza, enalteciendo nuestra fe en Tu inquebrantable fidelidad.
Que nunca dude el corazón afligido de la magnanimidad de Tu provisión. Sembramos en Ti nuestras plegarias como quien siembra trigo en tierra fértil, aguardando con devoción la cosecha generosa de Tu amor y protección. En cada latido del silencio, que nuestro ser se serene en la certeza de Tu presencia, oh fuente de toda gracia.
Por los siglos de los siglos, amén.
Mateo 6:26