Oración a la Divina Providencia
"En tus manos dejamos nuestra confianza inamovible."
Oh, Altísimo y Benevolente Señor, cuya gloria trasciende las esferas celestiales, a ti elevamos nuestras fervientes plegarias, implorando la bondad sublime de tu mano que todo lo provee.
Santo Guardián de la Providencia, concede a nuestras almas atribuladas la certeza inquebrantable de tu amparo, pues en ti depositamos la esperanza de que nunca ha de faltar techo que nos cobije en el durmiente rigor de la madrugada, ni techo que nos resguarde de la furia de las tempestades. Que creamos con devoción que bajo tu cuidado somos nutridos y sostenidos, así como los lirios del campo son vestidos en majestad por tu gracia infinita.
Te pedimos, Fuente Perpetua de Bienes, que revistes con resplendor nuestras vidas con las vestiduras de tu caridad y misericordia, tal como riegas la tierra con las lluvias de bendición. Que, en los tiempos de escasez y tribulación, la fe en tu Divina Providencia sea nuestro manto, y busquemos en la mansedumbre de nuestro corazón la plenitud de tu socorro.
Por tu misericordia que no conoce término, por siempre y para siempre, Amén.
Mateo 6:26