Súplica a la Divina Providencia
"En la plenitud de la fe, hallamos la certeza de la providencia eterna."
Sublime Providencia del Altísimo, dadora de toda gracia y custodia de nuestros días y noches, con reverente humildad nos postramos ante tu inefable grandeza. Tú, cuyo aliento mismo sostiene el cosmos y acaricia la tierra con abundante misericordia, te reconocemos como nuestro refugio y nuestra fortaleza. A ti elevamos nuestra súplica, sabiendo que tu mano generosa dispensa casa, vestido y sustento según tus designios eternos.
Oh, manantial de toda provisión, en tu sapiencia divina confiamos nuestros anhelos y necesidades más íntimas. Mira con piedad a tus hijos, quienes en la fragilidad de su existencia no pueden más que apoyarse en la seguridad de tu amor inquebrantable. Aumenta en nosotros la fe, para que en tiempos de aflicción o desdicha, reconozcamos la certeza de tu bondad y encontremos paz en el resguardo de tus generosos brazos.
Acoge esta oración que desde lo más profundo del alma te enviamos, oh dulce Señor, y según tu beneplácito, concede serenidad a nuestros corazones inquietos. En la quietud de tu espíritu, infúndenos la claridad para discernir tu voluntad y seguir el camino que destinas para nosotros. Que nunca falte en esta jornada lo necesario para el cuerpo y el espíritu, pues tu providencia es el eco perpetuo de tu amor inmortal.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 6:31-33