Súplica a la Divina Providencia
"El corazón que en Ti confía jamás conocerá la carencia."
Oh excelsa Divina Providencia, madre pródiga que desde el vasto trono celestial dispensa tus dádivas sobre la creación entera, tus fieles servidores en esta hora de humildad y fervor te elevan sus voces, anhelando el refugio de tu inquebrantable certidumbre y la abundancia de tu amparo.
Ante tu mirada toda duda se disipa, y en la fragancia de tu presencia cada preocupación se tiñe de serenidad, por ello te imploramos, Padre Celestial, que concedas a nuestras almas el abrigo de un techo santo, y que nuestros cuerpos hallen cobijo en ropajes acariciados por tu misericordia infinita.
Tal como el lirio se viste de tiñez que no mengua, y el ave que surca los cielos no siembra, y sin embargo nunca falta de alimento, así te suplicamos que en tu magnánima bondad extiendas tu mano sobre nuestros días, proveyendo todo lo necesario para sostener nuestras vidas y guiarlas hacia tu luz eterna.
Por la esperanza que jamás perece, en la fe que guía nuestros pasos, alabado sea tu Nombre por siempre jamás. Amén.
Mateo 6:31-33