Oración al Espíritu Santo: Lámpara de Discernimiento y Bálsamo de Alivio
"Que el Santo Aliento se haga faro en nuestras almas, guiándonos por caminos de paz eterna."
Oh, Espíritu de Verdad, Eterno Consolador, Tú que te desprendes del seno del Padre y del Hijo, inundando el mundo con tu santísimo resplandor, a Ti acudimos en este místico amanecer. Sé para nosotros la flama viva que alumbra nuestros pasos inciertos y las sendas en tiniebla, y que en tu luz se disuelvan nuestros miedos, cual sombras ante el sol naciente.
Espíritu Serenísimo, cuyo soplo susurra la sabiduría en el corazón humano, te imploramos, enséñanos el arte de discernir con serenidad los caminos justos y las decisiones sabias. Sean tus Dones cual centellas divinas que incendian nuestra inteligencia y firman nuestros actos con integridad, permitiéndonos andar en los senderos de la justicia y la paz, allí donde la caridad sea el idioma universal.
Amparo Infalible y Bálsamo Celestial, en ti hallamos el cobijo que alivia nuestras almas abatidas; derrama tus caricias de misericordia sobre el quebranto humano, y consuela las penas del afligido. Deja en nosotros la paz que serena el espíritu y concede el descanso eterno en el abrazo amoroso del Altísimo.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Juan 14:26