La Magnífica Acción de Gracias
"Bendigo tu grandeza, Señor, y mi alma se alegra en tu fidelidad."
¡Salve, Santísima Virgen, espejo luminoso del Magníficat, y Reina del himno que exalta la obra del Altísimo! Con la reverencia del alba y el temblor del gozo, elevo mi gratitud a tu Dios, fuente de toda misericordia y cumbre de toda santidad.
Señor, concede a mi corazón la hondura que proclama: que descubra en tu grandeza la cercanía que salva, y en tu poder la ternura que levanta; haz que mi alma cante sin claudicar, aun cuando la vida pese, porque tu brazo no abandona al pobre, ni tu amor se retrae del humilde.
Derrama sobre mi jornada el perfume de la alabanza: purifica mis intenciones para que no busque glorias pasajeras, fortalece mi fe para que tus maravillas no sean rumor, sino certeza; y haz que mi gratitud se vuelva servicio, para que mi voz y mis obras confiesen, con belleza perseverante, que en ti todo es gracia.
Por intercesión del Magníficat, enciende en mí una esperanza que no se apaga, para que, al contemplar tus caminos, mi gratitud se haga oración continua, y mi vida, ofrecimiento agradecido; así, en la claridad de este día, mi espíritu permanezca unido a tu misericordia eterna.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Lucas 1:46-49