La Magnífica

Oración de la Magnífica Devoción

"El Señor enaltece a los humildes, colmando de gracia sus corazones agradecidos."

Oración de la Magnífica Devoción

Oh Señor del Universo, cuyo nombre resplandece en las alturas de lo inefable, te alabamos por tus infinitas misericordias, las cuales fluyen como cristalinas riberas que fertilizan el árido corazón humano. Contemplando desde la cima de los cielos, has vertido alegría sobre los corazones más humildes, coronándolos con destellos de tu inmarcesible luz.¡Gloria a ti que engrandeces y elevas, sublime pastor de la perdurante esperanza!

Bajo el cielo de tu sabiduría eterna, te imploramos con humildes corazones agradecidos, que nunca cese el raudal de tu divina providencia sobre quienes con sencillez se entregan al caudal inabarcable de tu amor. Con ojos cargados de asombro, redescubrimos tus prodigios entre los vientos de la adversidad, seguros de que en tu regazo paternal encuentran los oprimidos su cántico de liberación. Ensancha nuestro ser, oh bondadoso, para convertirnos en reflejos de tu paz y emblemas de tu compasión intemporal.

Señor, cuya omnipotente grandeza ha guiado los tiempos y las tribus, cuyo aliento anima los días y las estrellas; danos fuerza para caminar el sendero de la humildad, sembrando semillas de gratitud en los surcos de cada amanecer. Haz que nuestras almas sean como tierra fértil, rebosante de la simiente de tu gloria, destinadas a florecer en el jardín de tu reino eterno. Que nuestros labios, encendiendo cánticos de júbilo, sean testimonio silente de los milagros que operas entre aquellos que, pequeños y pobres, mantienen invicta fe en tu nombre luminoso.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Lucas 1:46-55