Mañana

Consagración del Primer Aliento

"Que mi jornada nazca en tu luz y se encienda en tu fidelidad."

Consagración del Primer Aliento

¡Oh Señor, Dios nuestro, dueño del alba y custodio de los comienzos: en este 5 de abril derrama sobre mi alma el rocío del primer aliento y haz que la mañana me halle rendido y atento!

Te suplico, Padre de misericordia, que consagres esta jornada como un altar vivo: que mis pensamientos sean incienso puro, mis labios una bendición sin doblez y mis obras una obediencia humilde; guía mis pasos por sendas de paz, para que ninguna sombra halle en mí albergue contrario al Evangelio.

Concede, Señor, que cuanto anuncie la jornada —sus afanes, pruebas y alegrías— sea leído por mí con corazón creyente; robustece mi voluntad cuando desfallezca, ilumina mi entendimiento cuando se nuble la elección, y renueva en mí la esperanza, para que confíe aun cuando falten señales y se oculte el consuelo.

Vela también por los que encuentro en el camino: concede que mi palabra sane, que mi paciencia sostenga, que mi caridad sea discreta y firme; y otórgame la gracia de servir sin buscar aplauso, de corregir con amor, de perdonar con prontitud y de caminar contigo como quien lleva una antorcha en el pecho.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Salmos 118:24